Desde mi balcon estoy expectando la gran cantidad de personas que se encuentran haciendo fila ante la Corte Departamental Electoral. A raíz de la experiencia con mi madre y otras señoras que resultaron observadas en el Padrón, quiero acotar lo siguiente:
Al ver el Certificado de Nacimiento de mi mamá y comprobarlo con su cédula de identidad, me di cuenta de un problema que seguro se les presentará a la Corte en un gran porcentaje de mujeres casadas y viudas. Me explico.
Una gran mayoría de señoras, especialmente de la tercera edad, en su cédulas de identidad, figuran con su nombre, apellido paterno y apellido del marido, pero no consta el apellido materno, porque al casarse, incorporan el apellido del marido (o al menos antes así era) y se podría decir, pierden parte de su identidad al adquirir otro status, que es el decasada o viuda. Por lo que deduzco que la Corte Nacional Electoral, a fin de facilitar la votación y formar grupos alfabéticos, tomó, tratándose de las mujeres, el apellido de soltera y no el de su marido, ahí saltó en el sistema que por ejemplo: Nadia Quispe no tiene respaldo en el Registro Civil, porque su certificado de nacimiento dice Nadia Quispe Mamani (ejm) y su cédula de identidad reza: Nadia Quispe de Paco, ahí está el problema, al igual que una viuda que dice Nadia Quispe vda de Paco en su cédula y en su certificado está con el nombre y apellidos paterno y materno, pero en el sistema, solo va a aparecer Nadia Quispe, por lo tanto resulta observada porque no existe cerificado de nacimiento con ese nombre.
Será interesante ver si en la Corte se percatan de este problema y le dan una solución salomónica y no las depuren, porque sería injusto.
sábado, noviembre 28, 2009
domingo, octubre 25, 2009
REQUISITOS
Era un hermoso día, pero estaba ensombrecido por la impotencia ante el tortuoso camino de los trámites por los famosos "requisitos". Viajando en mi balcón, fuí pasando por distintos lugares donde se realizan toda clase de trámites, escuchando a las personas renegar ante los requisitos que paso a paso, les indicaban haciéndoles regresar una y otra vez, en un forma aburrida, cansadora y aterradora. Me detuve a escuchar a dos personas, una de ellas extranjera, que comentaba enojada como en su Embajada la hicieron regresar como quince veces, cada una diciéndole que "ahora debe traer este documento" o " le faltó adjuntar este otro documento". La señora decía que por culpa de estos trámites lleva ya un año acá sin poder viajar a su país. ¡Vaya!, me dije para mis adentros, yo pensé que solo acá pasaban estas cosas, pero veo que no somos los únicos, pues lo mismo pasaba en un país mucho más desarrollado. Siguió relatando que cada vez que iba le decían que había surgido un nuevo requisito, cuando les reclamó porque no le dijeron antes de todo lo que necesitaba para su trámite, le indicaron que recien se habían enterado. ¡Já! ¿Toda una embajada y no tenían el mínimo conocimiento? ¡Por favor!
Esta clase de problemas que existen en muchos países, debería ser solucionado por los gobiernos, primero estableciendo en cada oficina o Institución, todos los requisitos necesarios para realizar cualquier trámite, no estoy sugiriendo, como algunos acostumbran, a realizar grandes desembolsos para imprimir folletines a todo color, con información a medias y no basadas en la realidad, que lleva a pensar que son solamente propagandas politicas. ¿Es mucho pedir que se coloquen letreros grandes y visibles con la lista deTODOS los requisitos necesarios? Al decir todos me refiero a no omitir ninguno, evitando así que las personas deban regresar una y otra vez. Si no pueden poner letreros, entonces que haya una persona capacitada y con sufientes conocimientos al respecto para que pueda orientar hasta al más analfabeto. Y que no insulten a nuestra inteligencia, como lo comprobé en una Institución, haciéndonos creer que la duración de determinado trámite solo dura 24 horas, o tres días, ya que por propia experiencia ví que a veces lo mínimo que dura es un mes o más, por la extrema burocracia que reina en casi todas las instituciones. Ultimamente, sencillos trámites fueron convirtiéndose en grandes odiseas, donde para cada paso se debe llenar ciertos requisitos que a veces resultan innecesarios o fuera de lugar, seguramente porque a alguna autoridad se le ocurrió aumentar "otro paso mas" en el triste afán de conseguir que el usuario erogue mas dinero y así recaudar fondos para las arcas de dicha Institución.
domingo, octubre 18, 2009
HUMILLADOS Y OFENDIDOS
No se trata de la novela del famoso escritor Dostoyevski, es otra clase de "novela real" vivida por las personas de la tercera edad, especialmente jubilados o "rentistas" en varios lugares o instituciones públicas y privadas, donde muchas veces sufren agresiones verbales, físicas y sicológicas.
Humillados porque así se sienten cuando acuden a recibir sus pagos mensuales, haciendo largas y cansadoras filas de pie, bajo un fuerte sol o una intensa lluvia,soportando ofensas verbales de algunos funcionarios. Muchas veces, luego de largas horas de espera, cuando llegan a las ventanillas de pago, de repente y sin consideración alguna, les dicen: "Se acabó el dinero, regresen mañana". Estos funcionarios se comportan como si lo que hicieren es repartir limosnas, no como si estuvieran cancelando algo justo, que estos rentistas lo ganaron con su trabajo, ya que durante años sufrieron descuentos de sus salarios para cubrir a su vez el pago de otros rentistas.
Del mismo modo, en la Caja Nacional de Salud, algunos médicos o enfermeras actúan de forma displicente y despreciativa hacia los ancianos, riñéndoles o hiriéndolos con palabras poco amables. Parece que el juramento hipocrático para algunos de estos profesionales, se convirtió en juramento "hipócrita" porque no siguen su carrera con vocación de "servir" y "ayudar" al prójimo como lo hacen otros de su colegas, sino con la premisa de "servirse" y "ayudarse".
Ni que decir del transporte público, algunos choferes y sus ayudantes se molestan y los apuran cuando un anciano o anciana está subiendo o bajando de sus movilidades. Incluso echan a andar las mismas antes de que hayan terminado de subir o bajar, haciéndolos trastabillar tratando de agarrase de donde puedan provocando una sonrisa burlona en los provocadores. ¿Será que creen tener la juventud eterna y que nunca llegarán a esa o peor situacion?
Humillados porque así se sienten cuando acuden a recibir sus pagos mensuales, haciendo largas y cansadoras filas de pie, bajo un fuerte sol o una intensa lluvia,soportando ofensas verbales de algunos funcionarios. Muchas veces, luego de largas horas de espera, cuando llegan a las ventanillas de pago, de repente y sin consideración alguna, les dicen: "Se acabó el dinero, regresen mañana". Estos funcionarios se comportan como si lo que hicieren es repartir limosnas, no como si estuvieran cancelando algo justo, que estos rentistas lo ganaron con su trabajo, ya que durante años sufrieron descuentos de sus salarios para cubrir a su vez el pago de otros rentistas.
Del mismo modo, en la Caja Nacional de Salud, algunos médicos o enfermeras actúan de forma displicente y despreciativa hacia los ancianos, riñéndoles o hiriéndolos con palabras poco amables. Parece que el juramento hipocrático para algunos de estos profesionales, se convirtió en juramento "hipócrita" porque no siguen su carrera con vocación de "servir" y "ayudar" al prójimo como lo hacen otros de su colegas, sino con la premisa de "servirse" y "ayudarse".
Ni que decir del transporte público, algunos choferes y sus ayudantes se molestan y los apuran cuando un anciano o anciana está subiendo o bajando de sus movilidades. Incluso echan a andar las mismas antes de que hayan terminado de subir o bajar, haciéndolos trastabillar tratando de agarrase de donde puedan provocando una sonrisa burlona en los provocadores. ¿Será que creen tener la juventud eterna y que nunca llegarán a esa o peor situacion?
jueves, octubre 15, 2009
ESTIGMAS
Desde mi balcón he sido silencioso testigo de los estigmas que las personas o grupos sociales sufren. Hablo en el sentido sociológico de la palabra. Muchas veces se presentan situaciones o características en una persona y tendemos a "estigmatizarla".
En una movilidad hablaban dos señoras, una le comenta a la otra que se trasladó a vivir a la Zona Sur porque el clima le favorecía mas a sus ancianos padres, pero la otra señora sin terminar de escucharla, le contestó: ¿Zona Sur? ¡ah, seguro que ya eres rica!. Esta frase la vengo escuchando desde que soy pequeña, talvez porque en tiempos antiguos, en esa zona solo existían grandes haciendas de personas de mucho dinero, pero conforme pasaron los años, el centro de la ciudad se fue extendiendo más y mas, muchas casas se fueron edificando en las laderas, trepando y posesionándose de parte del altiplano, dando así lugar al nacimiento de la ciudad de El Alto, lo mismo ocurrió con la parte baja, creciendo hasta abarcar toda la extension de la denominada zona sur, que ahora se encuentra poblada, con grandes conglomerados de casas, edificios y comercio, convirtiéndose en una pequeña ciudad. Gran mayoría de las personas de la tercera edad se bajaron a ese lugar por su salud, otra gran mayoria lo hizo porque el centro de la ciudad se ha convertido en un lugar imposible y estresante por las continuas marchas y bloqueos que dia a dia tenemos que sufrir los que habitamos en esta ciudad; amén del ruido ensordecedor del tráfico. También por la necesidad de tener una vivienda propia los ojos de las personas se fijaron en esa zona que tenía grandes espacios. Lástima que se estigmatizó tanto a la zona Sur como lugar donde vive solo gente rica, que los precios de viviendas, alimentos y vestuarios (ni que decir de los impuestos) se fueron casi por las nubes. Es hora de abrir los ojos a la realidad y ver que cada vez más y más personas de distinta condición social, se van a vivir a la zona Sur .
Ultimamente el peor estigma que se puso de moda, es el de denominar a las personas de piel blanca o blancoide como"k'aras", creando una especie de odio hacia ellas, culpándolas de todos los males sufridos cientos de años atrás, es decir "estigmatizándolas"
Igualmente está ocurriendo con las personas que viven en la ciudad de El Alto, consideradas como "gente de lo peor", "ladrones" y otros adjetivos, creándoles un status como una espada de Damocles sobre sus cabezas, parece que se aplica ese viejo refrán que dice: "Dime con quien andas y te diré quien eres" claro que en estos casos habría que decir "dime donde vives y te diré quien eres", todo porque tendemos a "estigmatizar".
En una movilidad hablaban dos señoras, una le comenta a la otra que se trasladó a vivir a la Zona Sur porque el clima le favorecía mas a sus ancianos padres, pero la otra señora sin terminar de escucharla, le contestó: ¿Zona Sur? ¡ah, seguro que ya eres rica!. Esta frase la vengo escuchando desde que soy pequeña, talvez porque en tiempos antiguos, en esa zona solo existían grandes haciendas de personas de mucho dinero, pero conforme pasaron los años, el centro de la ciudad se fue extendiendo más y mas, muchas casas se fueron edificando en las laderas, trepando y posesionándose de parte del altiplano, dando así lugar al nacimiento de la ciudad de El Alto, lo mismo ocurrió con la parte baja, creciendo hasta abarcar toda la extension de la denominada zona sur, que ahora se encuentra poblada, con grandes conglomerados de casas, edificios y comercio, convirtiéndose en una pequeña ciudad. Gran mayoría de las personas de la tercera edad se bajaron a ese lugar por su salud, otra gran mayoria lo hizo porque el centro de la ciudad se ha convertido en un lugar imposible y estresante por las continuas marchas y bloqueos que dia a dia tenemos que sufrir los que habitamos en esta ciudad; amén del ruido ensordecedor del tráfico. También por la necesidad de tener una vivienda propia los ojos de las personas se fijaron en esa zona que tenía grandes espacios. Lástima que se estigmatizó tanto a la zona Sur como lugar donde vive solo gente rica, que los precios de viviendas, alimentos y vestuarios (ni que decir de los impuestos) se fueron casi por las nubes. Es hora de abrir los ojos a la realidad y ver que cada vez más y más personas de distinta condición social, se van a vivir a la zona Sur .
Ultimamente el peor estigma que se puso de moda, es el de denominar a las personas de piel blanca o blancoide como"k'aras", creando una especie de odio hacia ellas, culpándolas de todos los males sufridos cientos de años atrás, es decir "estigmatizándolas"
Igualmente está ocurriendo con las personas que viven en la ciudad de El Alto, consideradas como "gente de lo peor", "ladrones" y otros adjetivos, creándoles un status como una espada de Damocles sobre sus cabezas, parece que se aplica ese viejo refrán que dice: "Dime con quien andas y te diré quien eres" claro que en estos casos habría que decir "dime donde vives y te diré quien eres", todo porque tendemos a "estigmatizar".
sábado, septiembre 05, 2009
PROMOCIONES
Mientras descansaba placidamente en mi balcón, cayó en mis manos una tapacorona de un refresco y dentro venia el anuncio de haber ganado una buena cantidad de dinero. ¡Genial! fuí a cobrar, pero... ¡sorpresa! solo anotaron mis datos ya que la "tapita" solo me concedía el "privilegio" de entrar a una lista de cien o más personas para luego ser "sorteadas".
Decidí viajar en mi balcón e investigar todo lo referente a las famosas "promociones" o "concursos" o como quieran llamarlos.
Descubrí muchas, así están las de refrescos que ofrecen sumas de dinero; las de llamadas por celulares para ganar un auto o una casa; las de máquinas atrapadoras de peluches; las loterías, rifas etc. etc. Todas ellas generan pingües ganancias a sus promotores. Ví a personas que protestaban porque no podían conseguir una "tapita" con cierta figura (que de seguro era "clave") para completar su cartón y poder cobrar su premio. Me pregunto: ¿cuánto comprarán hasta conseguir la que les falta?.
Lo mismo pasa con los celulares, que cada llamada tiene un costo y "gana quien haya realizado más llamadas". O las máquinas "atrapa-peluches", en las que niños y jóvenes meten una y otra vez monedas hasta conseguir agarrar un muñeco. Ni que decir de las famosas "tragamonedas" que yo las llamo "tragafortunas".
Lo mismo pasa con las loterías, que si tienen fe en un número, lo juegan miles de veces hasta acertar.
No se quedan atrás los "promotores" de los famosos álbumes de figuritas, pesadilla de todos los padres de familia quienes para ayudar a sus hijos más pequeños a llenar un álbum, deben tratar de conseguir las que les faltan, que generalmente resultan ser las "figuras claves" es decir las más dificiles de encontrar, y van hacia el final de la calle Comercio o a la Avenida Perez Velasco, donde se reunen los que intercambian o venden figuras. Una vez llenado el albúm, éste queda "tirado" en el rincón del olvido, ya que no tiene ninguna utilidad.
¡Já! si hacemos números y sumamos todo lo que invirtieron, resulta que han gastado mucho más que lo que ganaron (si es que ganaron).
Cosa curiosa, viene a mi memoria las famosas "piñatas" de juguetitos de plástico y dulces que se realizan en los cumpleaños de los niños. Es increible ver como se tiran a fondo los niños para conseguir agarrar un buen número de estos premios, peleandoles a los mas chiquitos, para que después de llegar a sus casas quedan igualmente deshechados. Siempre me pregunté: ¿Porqué lo hacen? ¿Por el simple hecho de sentirse "ganadores"? Mientras sigan actuando de esta forma, más y mas irán ganando los "promotores". ¿No les parece?
Descubrí muchas, así están las de refrescos que ofrecen sumas de dinero; las de llamadas por celulares para ganar un auto o una casa; las de máquinas atrapadoras de peluches; las loterías, rifas etc. etc. Todas ellas generan pingües ganancias a sus promotores. Ví a personas que protestaban porque no podían conseguir una "tapita" con cierta figura (que de seguro era "clave") para completar su cartón y poder cobrar su premio. Me pregunto: ¿cuánto comprarán hasta conseguir la que les falta?.
Lo mismo pasa con los celulares, que cada llamada tiene un costo y "gana quien haya realizado más llamadas". O las máquinas "atrapa-peluches", en las que niños y jóvenes meten una y otra vez monedas hasta conseguir agarrar un muñeco. Ni que decir de las famosas "tragamonedas" que yo las llamo "tragafortunas".
Lo mismo pasa con las loterías, que si tienen fe en un número, lo juegan miles de veces hasta acertar.
No se quedan atrás los "promotores" de los famosos álbumes de figuritas, pesadilla de todos los padres de familia quienes para ayudar a sus hijos más pequeños a llenar un álbum, deben tratar de conseguir las que les faltan, que generalmente resultan ser las "figuras claves" es decir las más dificiles de encontrar, y van hacia el final de la calle Comercio o a la Avenida Perez Velasco, donde se reunen los que intercambian o venden figuras. Una vez llenado el albúm, éste queda "tirado" en el rincón del olvido, ya que no tiene ninguna utilidad.
¡Já! si hacemos números y sumamos todo lo que invirtieron, resulta que han gastado mucho más que lo que ganaron (si es que ganaron).
Cosa curiosa, viene a mi memoria las famosas "piñatas" de juguetitos de plástico y dulces que se realizan en los cumpleaños de los niños. Es increible ver como se tiran a fondo los niños para conseguir agarrar un buen número de estos premios, peleandoles a los mas chiquitos, para que después de llegar a sus casas quedan igualmente deshechados. Siempre me pregunté: ¿Porqué lo hacen? ¿Por el simple hecho de sentirse "ganadores"? Mientras sigan actuando de esta forma, más y mas irán ganando los "promotores". ¿No les parece?
sábado, agosto 08, 2009
LA MISMA CHOLA CON DISTINTA POLLERA
Son interesantes las cosas que a veces escucho desde mi balcón. Ese dicho popular: "La misma chola con distinta pollera" lo conozco desde que soy pequeña. No es un dicho "racista" como alguno quizo hacerlo ver, ya que con esta frase damos a entender que pese al cambio de la vestimenta, siempre será el mismo personaje. Eso lo aplicamos a hechos o actos que aunque parecieran innovadores, al final resultan ser lo mismo. Especialmente los politicos, que presentan nuevas ideas, nuevas leyes, pero que en el fondo no han cambiado, solo cambian el nombre o alguno que otro artículo.
Generalmente esta expresión la decimos de forma incrédula o cuando estamos decepcionados de alguien que nos promete algo. Por ejemplo, los gobiernos de turno que se la pasan cambiando los nombres a las instituciones públicas, pero el contenido es el mismo, cuando lo que deberían hacer es mejorar el sistema, no quedarse pensando que con cambiar el nombre basta. Así tenemos a las Superintendencias, que muchas de ellas no debieron ser suprimidas porque estaban cumpliendo un buen papel, o las que fueron "disfrazadas" bajo otro nombre o modalidad, pero que en realidad no llenaban las espectativas para las que fueron creadas. No es cuestión de cambiar por cambiar, o porque con el cambio aprovechen para colocar a sus adeptos o familiares, es cuestión de realizar un estudio o inspección para ver si realmente vale la pena que continuen existiendo o no. Hay que reducir la burocracia, creando fluidez en los trámites y atención al público, no obstaculizar mediante la ampliación o creación de nuevas instituciones o secciones que además de estar manejadas por personas inexpertas resultan "infartantes".
Generalmente esta expresión la decimos de forma incrédula o cuando estamos decepcionados de alguien que nos promete algo. Por ejemplo, los gobiernos de turno que se la pasan cambiando los nombres a las instituciones públicas, pero el contenido es el mismo, cuando lo que deberían hacer es mejorar el sistema, no quedarse pensando que con cambiar el nombre basta. Así tenemos a las Superintendencias, que muchas de ellas no debieron ser suprimidas porque estaban cumpliendo un buen papel, o las que fueron "disfrazadas" bajo otro nombre o modalidad, pero que en realidad no llenaban las espectativas para las que fueron creadas. No es cuestión de cambiar por cambiar, o porque con el cambio aprovechen para colocar a sus adeptos o familiares, es cuestión de realizar un estudio o inspección para ver si realmente vale la pena que continuen existiendo o no. Hay que reducir la burocracia, creando fluidez en los trámites y atención al público, no obstaculizar mediante la ampliación o creación de nuevas instituciones o secciones que además de estar manejadas por personas inexpertas resultan "infartantes".
sábado, agosto 01, 2009
¿REIR O LLORAR?
Mi Balcón se estremece, no sé si es de risa o de llanto.
Entre las cosas increíbles de este mundo (aunque ni Ripley lo crea) se encuentran leyes y decretos emitidos por algunos gobernantes que, en su afán de no pasar desapercibidos o "lucirse" ante sus seguidores, con sublime ignorancia los consideran como "únicos" y "revolucionarios". Cuando escucho o leo estas disposiciones al igual que mi balcón me estremezco.No voy a comentar sobre la controvertida Ley venezolana contra la libertad de expresión, ya que obviamente, cae por su propio peso. Aunque estoy segura que el gobierno boliviano hará otro tanto (ya que de imitar se trata).
Tampoco diré nada acá sobre tantas y tantas disposiciones y decretos que como simples granitos purulentos van emergiendo en esta fachada gubernamental.
Quiero hablar sobre la última disposición comentada por un personero del Estado y que parece estar avalada por el Presidente. Se trata de la orden que se emitirá a todas las Instituciones públicas, (seguramente con intención de extenderlas a las privadas) de prohibir el uso del título universitario delante el nombre (es decir ingeniero, abogado, doctor, licenciado etc) , por considerarlo "discriminatorio" y humillante ante las personas "que por no ser ricas no pudieron acceder al mismo".
¡Viva la pepa! dirán los muchachos de ahora y dejarán de estudiar, ya que no será necesario tener un título ni conocimientos para acceder a cualquier puesto clave o importante, bastará con tener un "padrino" político.
La ingenuidad de estas declaraciones, conlleva a preguntarnos si en verdad estamos avanzando o retrocediendo.
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